Por la tarde, regresamos a Bayahibe y continuamos nuestra excursión privada a Isla Saona explorando zonas que por la mañana suelen estar más concurridas. En este tramo más tranquilo del día, hacemos una breve parada para alimentar a los peces y, si las condiciones del mar lo permiten, disfrutar del snorkel en aguas claras y llenas de vida.
Seguimos navegando por el canal de Catuano para mostrarte sus característicos manglares, una joya natural que pocos conocen en profundidad. Y para cerrar la jornada por todo lo alto, nos detenemos en el famoso banco de arena conocido como la Piscina Natural. Allí pasamos alrededor de una hora relajándonos con el agua hasta las rodillas, rodeados de estrellas de mar y brindando con un ron dominicano en mano.
Nuestra excursión privada a Isla Saona termina aquí, entre risas, fotos y paisajes que no olvidarás.